Muchas veces me he acostado a mirar el cielo en la azotea de mi casa, siempre acompañada de mi manta preferida, un café bien cargado y una cajetilla de cigarros, la cual no debe nunca de faltar cabe mencionar. Y entonces me imagino infinidad de cosas, cuento estrellas, trato de imaginarme las nubes de formas diferentes, admiro la belleza de la luna iluminando la ciudad, y me pregunto si existirá algo más bello que eso.
A veces la luna tiene cierta línea circular alrededor de la luna, entonces aprovecho para pedir un deseo, o también cuando aparecen las estrellas fugazes, es rarísimo, que en estos tiempos puedas ver una, pero si prestas atención, te darás cuenta que aun sucede.
A veces me quedo dormida, cuando no hace frio ¡claro! Y cuando despierto, las nubes ya están en diferente forma y posición, es maravilloso observar los cambios de la tierra.
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Me gustó mucho, pero ten cuidado al no repetir una palabra en una sóla oración; puedes utilizar un pronombre.
ResponderEliminarMe encantó que escribieras sobre algo que la gente a perdido la costumbre de hacer porque tienen "otras cosas importantes" que hacer, creo que deberíamos empezar a relajarnos un poco. :)